Presentan una pasta suave y una consistencia cremosa. Se caracterizan por su forma cilíndrica y su color blanco leche.
Tienen un típico sabor fresco, suave y genuino, característico de la leche de cabra. Lo ideal sería comerlos con un poco de aceite de oliva y pimienta o con pan tostado.
Los Caprini Freschi están disponibles en cajas de 2 o 7 caprini.